Erika Ivonne
ha sido criada por sus abuelos.
A pesar de provenir de extrema pobreza, ella ha logrado llegar hasta la Universidad Francisco Gavidia donde estudia relaciones internacionales y aspira abogar por los más necesitados.
Erika quiere que sus abuelos se sientan orgullosos de ella y poder devolverles a ellos y otros algo de lo que ella ha recibido.
